25-11-2008
En la medida en que cualquier ámbito de la vida pública, social o económica se va desarrollando y estructurando parece lógico que, junto a organizaciones dedicadas a la actividad operativa que permite identificar dicho ámbito (la educación, el transporte, el fútbol...), aparezcan otras con funciones auxiliares (formación, consultoría, investigación...) que no tienen impacto directo en las destinatarias y destinatarios de dicha actividad pero que son necesarias para que dichas actividades operativas aporten el necesario y creciente valor añadido que se espera de ellas.
Esto viene pasando sin duda en lo que tiene que ver con la intervención social (sin que ahora podamos detenernos en definir este concepto) y eso es lo que explica que cada vez más organizaciones se dediquen a lo que podríamos llamar consultoría social. Como en el ámbito de la intervención social histórica y actualmente han tenido mucho peso las entidades de iniciativa social, tampoco es casual que un buen número de organizaciones dedicadas a la consultoría social (sin fijarnos ahora en su forma jurídica) estén animadas por valores solidarios.
En este contexto se encuadra la iniciativa que ha tenido el Observatorio del Tercer Sector de Bizkaia de reunir a un grupo de organizaciones dedicadas a la consultoría social para reflexionar sobre su labor y construir redes y dinámicas de colaboración con el proyecto del Observatorio, entendiendo que las organizaciones que hacen consultoría social son importantes y valiosas catalizadoras de los procesos de gestión del conocimiento que tienen lugar en el tercer sector de intervención social.
Desde esa reflexión podríamos decir que la consultoría aparece como una actividad de apoyo a una organización por parte de un agente externo. Una actividad, basada en el conocimiento, que supone proximidad e interacción entre ambas partes, desencadenando cambios positivos y empoderamiento en la organización que recibe el apoyo y, en la medida en que las consultoras y consultores van de una organización a otra, una fecundación recíproca entre organizaciones que aporta sinergia y sostenibilidad al conjunto del sistema o red. El carácter social de la consultoría vendría dado por una visión filosófica y estratégica, por unas prácticas y comportamientos, por unas estructuras y relaciones orientadas a la construcción de una sociedad más justa y solidaria y coherentes con ella.
En nuestro entorno no cabe hablar de la consultoría social como un sector claramente delimitado. Sin embargo, reconociendo la heterogeneidad existente en cuanto a tamaño, actividades, orientaciones.... sí cabe identificar un aire de familia entre las organizaciones dedicadas a la consultoría social. Y entendemos que ese conjunto o sector de consultoría social, difuso y plural, es un patrimonio estratégico de quienes intervienen socialmente desde claves solidarias. Del mundo de la intervención social, del tejido solidario procede en buena medida el capital humano, intelectual, estructural, relacional...en que se basa la consultoría social. Y a ese mundo vuelve en un círculo virtuoso, en la medida en que la consultoría social es leal al terreno del que brota y se nutre.
En el ámbito de la consultoría social tenemos fortalezas, como la experiencia, la especialización, el compromiso o la creatividad. Pero también tenemos debilidades, como la fragilidad de nuestras estructuras, la precariedad de nuestros empleos, nuestras limitaciones a la hora de escribir o, en general, gestionar el conocimiento. Tampoco podemos olvidar las amenazas, como la aparición en el sector de lógicas y prácticas contradictorias con sus valores constituyentes y códigos de referencia. Existen, sin embargo, oportunidades como las que ofrecen los procesos de cambio social, las nuevas políticas públicas o las estrategias de fortalecimiento del tercer sector...
Sentimos que la construcción de los espacios, las redes, las relaciones y los saberes de la consultoría social no se hace contra nadie, ni excluyendo a nadie. Se hace, como la propia labor de consultoría, a fuego lento, tomando riesgos, construyendo confianza, compartiendo procesos. Este primer encuentro de consultoría social organizado por el Observatorio del Tercer Sector de Bizkaia ha de tener continuidad en nuevos encuentros y en otras iniciativas que sirvan para perfeccionar y fortalecer el sector de la consultoría social y, con él, el mundo de la intervención social desde claves
Más información: www.3sbizkaia.org
descargar documento: La consultoría social y las relaciones de colaboración
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